domingo, 21 de febrero de 2010

Apunte 5 (Síntesis) "El úso del flash electrónico"

La intensidad de la luz como factor determinante del color, es únicamente una ilusión óptica debida a la peculiar fisiología de nuestra retina. Recordemos que los receptores luminosos de la retina son de dos tipos: conos y bastones.

Los bastones son mucho más numerosos (entre 75 y 150 millones por ojo) y más sensibles a la luz (tanto por su número, como por su conexión en paralelo), pero sólo son capaces de ver en blanco y negro.

Por el contrario, los conos, que son de tres tipos distintos en función del color que los excite, son más escasos (entre 15 y 150 mil) y menos sensibles, pero distinguen perfectamente los colores.

Al descender el nivel de iluminación, los bastones poco a poco van siendo porcentualmente los responsables de la visión, con lo que la vista humana va perdiendo la capacidad de discernir los colores. Este efecto (desplazamiento de Purkinje) que comienza con la extinción de los rojos y prosigue hacia los azules, este es el motivo por el que la imagen parece que va perdiendo color conforme el nivel de iluminación va descendiendo. La intensidad de la luz como factor determinante del color, es únicamente una ilusión óptica debida a la peculiar fisiología de nuestra retina. Recordemos que los receptores luminosos de la retina son de dos tipos: conos y bastones.

Los bastones son mucho más numerosos (entre 75 y 150 millones por ojo) y más sensibles a la luz (tanto por su número, como por su conexión en paralelo), pero sólo son capaces de ver en blanco y negro.

Por el contrario, los conos, que son de tres tipos distintos en función del color que los excite, son más escasos (entre 15 y 150 mil) y menos sensibles, pero distinguen perfectamente los colores.

Al descender el nivel de iluminación, los bastones poco a poco van siendo porcentualmente los responsables de la visión, con lo que la vista humana va perdiendo la capacidad de discernir los colores. Este efecto (desplazamiento de Purkinje) que comienza con la extinción de los rojos y prosigue hacia los azules, este es el motivo por el que la imagen parece que va perdiendo color conforme el nivel de iluminación va descendiendo.

El espectro visible es la única parte del espectro electromagnético que el ojo humano puede percibir, el resto de rayos no son visibles para nuestros ojos. El espectro visible se compone de 3 colores básicos que en su conjunto generan luz blanca, estos son el Rojo, el Verde y el Azul, pasando por sus diversas intensidades. (colores del Arcoíris)

En fotografía se utilizan varias escalas para describir el color de la luz, aunque la más utilizada hoy en día es la ESCALA DE TEMPERATURA DE COLOR expresada en GRADOS KELVIN que, indica la temperatura necesaria para calentar un cuerpo negro hasta que emita una luz de color equivalente.

La llamada luz de día tiene un valor de 5.500 ºK, el mismo que los flashes electrónicos. Esta es la que consideramos luz blanca. Entre los 2.000 y los 4.000 ºK las luces son ya algo rojizas o amarillentas.

- La luz del sol posee 5500 grados Kelvin, es decir, un alto componente de azul.
- La luz de los flash electrónicos también posee 5500 grados Kelvin.
- Las áreas de sombra sin luz directa del sol poseen incluso más componente azul, llegando incluso a los 7000 grados Kelvin.
- La luz de los focos corrientes y las halógenas, conocidas como luz tungsteno, poseen 3200 grados Kelvin.
- La luz de una vela posee 2000/2500 grados Kelvin.

SISTEMAS DE ILUMINACIÓN

Los actuales sistemas de iluminación artificial, están basados exclusivamente en el uso de energía eléctrica. Los más utilizados son: los focos domésticos, los halógenos y las lámparas de flash.

LÁMPARAS DOMÉSTICAS:
Aunque su coste es muy barato, su potencia no suele sobrepasar los 250 W y a su escasa intensidad de luz hay que unir una temperatura de color muy baja (2.600 a 2.800ºK) y sin calibrar, es decir, que su temperatura de color, además de ser desconocida y variable en función del fabricante, también puede variar a lo largo de su vida útil. En color habría que utilizar filtros azules tan intensos que la iluminación se reduciría a menos de la mitad y por tanto no merecería la pena usarlas. Sin filtrar, proporcionan un tono excesivamente anaranjado.


LÁMPARAS HALÓGENAS
Estas lámparas, aún siendo de menor tamaño, producen una iluminación intensísima con potencias de 650 a 2.000 W. Lo específico de ellas es que su temperatura de color (3.400 ºK ) no varía durante su vida útil (unas 15 horas), pero por desgracia, se recalientan tanto que precisan incorporar ventiladores y el ambiente en el estudio se hace al poco rato sofocante.

FLASH
Unidad de luz portátil, normalmente electrónica, que produce un intenso destello muy breve cuando el tubo de vidrio lleno de gas de que consta recibe una descarga eléctrica.

El flash de estudio: Es una unidad grande, conectada a un condensador o a la corriente eléctrica, y que se monta sobre un tripié de altura regulable. Están pensados para iluminar grandes áreas de un estudio fotográfico o para complementar la luz ambiental cuando se trabaja en exteriores.

Ventajas del Flash:

  • La temperatura de color es similar a la del sol 5.500ºK, es decir luz blanca, y permanece siempre constante.
  • A la larga resultan más baratos que los focos, puesto que pueden usarse por tiempo indefinido.
  • Producen una iluminación más intensa sin desprender apenas calor.
  • La extremada rapidez de destello de un flash normal - de 1/500 a 1/30.000 de segundo permite congelar cualquier movimiento por rápido que sea.
Tomar una fotografía con flash sincronizado:
El cálculo de la exposición se realiza sin ayuda del exposímetro, a partir del llamado NUMERO GUÍA y el control se efectúa únicamente con el diafragma debido a que la máxima velocidad de disparo del obturador es fija, pues está limitada como veremos en la velocidad de sincronización para flash (entre 1/30 y 1/250 de segundo, según el modelo y marca de nuestra cámara). Esta velocidad figura en el dial del obturador de la cámara marcada con una " X " o destacada con un color especial.

Una vez que ubiquemos el ASA de nuestra película y calculemos los metros de distancia que separan al objeto del flash, nuestra tabla nos indicará el diafragma que debemos colocar en la cámara para que nuestra foto salga sin las molestas franjas negras.

Ley del Cuadrado Inverso que es lo mismo pero con palabras un poco rebuscadas: "la luz que recibe una superficie es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia a la que se encuentra de la fuente de luz si ésta es puntual"

tres formas de control :
  • Variar la distancia entre el flash y el sujeto, teniendo en cuenta que cuando la distancia se reduce a la mitad la iluminación lo hace siempre a la cuarta parte.
  • Cerrando o abriendo el diafragma podemos controlar también el nivel de iluminación. Recordemos que al cerrar dos puntos el diafragma, la iluminación se reduce a la cuarta parte. Teniendo en cuenta lo anterior, podemos deducir que conseguiremos la misma exposición cerrando dos puntos el diafragma o separando el flash a doble distancia del motivo.
  • Acortando el brevísimo tiempo de destello del flash, puede controlarse también la exposición. Esto, aunque resulta imposible de realizar de por el fotógrafo, lo consiguen perfectamente la mayor parte de los nuevos los flashes automáticos y automáticos TTL. Con estos flashes, y dentro de ciertos límites, no hace falta tener en cuenta la distancia flash-sujeto, y en algunos ni siquiera el diafragma. Hay un truco para los que no poseemos flash TTL, únicamente colocar un papel blanco enfrente del flash apara que al momento del disparo se convierta en luz difusa.
Operaciones básicas

En primer lugar, hay que colocar las pilas y conectar el flash a la cámara a través de la zapata o zócalo, que es una ranura metálica situada en la parte superior de la máquina. Los contactos electrónicos de la zapata hacen que el flash destelle en el mismo instante en el que se abre el obturador. La mecánica del flash y la medición de la luz será distintas según el tipo de flash utilizado, pero las premisas fundamentales

siguen siendo las mismas:

1. Una vez conectado el flash, se almacena, en unos pocos segundos, una carga eléctrica en el acumulador. Cuando la carga esta lista de nuevo, se enciende un testigo luminoso.

2. Con la ayuda de la guía de cálculo que figura en el respaldo del flash hay que ajustar el diafragma correcto en el objetivo. La abertura vendrá determinada por la distancia entre el motivo y la cámara.

(Los flashes modernos suelen no requerir cálculos.)

3. Cuando el fotógrafo aprieta el disparador, el flash destella durante un

espacio de tiempo muy breve, que oscila entre 1/1.000 y 1/40.000 de

segundo, y que coincide con el momento en que el obturador de la cámara

se abre para exponer la película.

4. Una vez que se ha efectuado el disparo, un circuito interno devuelve la

energía sobrante al acumulador con la finalidad de economizar pilas y reducir el tiempo de la recarga.

5. El flash comienza a cargarse de nuevo para el siguiente disparo. Se enciende una luz cuando esta listo, pasados uno o dos segundos. Cuando menor sea la cantidad de energía empleada, más rápida será la recarga; las fotografías tomadas a corta distancia consumen menos energía.


Para que la sincronización entre el flash y el obturador sea correcta se debe ajustar una velocidad de obturación adecuada. (Algunas cámaras modernas lo hacen automáticamente.) De no hacerlo así una parte de la fotografía quedará negra. Para que podamos comprender por qué motivo sucede esto, vamos a repasar a continuación el funcionamiento de los obturadores de la mayoría de las cámaras réflex de 35 milímetros. El obturador posee dos cortinillas separadas que se abren en una secuencia

muy rápida para exponer el fotograma. A ciertas velocidades, 1/ 60 de segundo o más

lentas con algunas cámaras, el destello del flash se sincroniza con el movimiento del obturador, y expone fotograma completo. A más velocidad, por ejemplo 1/125 de segundo, las cortinillas taparán una parte del fotograma cuando el flash destelle, y esta parte de la imagen quedará negra, es decir, sin exponer.


Tipos de flash

Flash manual

Es el tipo más simple de flash: la potencia del destello no se puede controlar (algún modelo sí permite ajustes parciales de potencia, a 1/4 , por ejemplo).

No es difícil de usar, pero hay que hacer todos los ajustes a mano. Primero la sensibilidad de la película en la unidad de flash. Luego la distancia de la cámara al sujeto. Después, mediante la tabla del respaldo, la abertura de diafragma necesaria para una exposición correcta con flash a esa distancia. A más distancia, mayor tendrá que ser la abertura.

Cuanto más cerca esté el sujeto, menor.


Flash automático

El funcionamiento de este sistema, más moderno, está basado en un sensor situado en el flash que regula la potencia del destello según la luz reflejada por el motivo. Primero ajustamos la sensibilidad de la película, luego elegimos el diafragma en función de la distancia y el tipo de flash automático que estemos usando.

Cuando el flash se dispara, el sensor, que detecta la luz reflejada en el sujeto y determina la duración correcta del destello para la distancia en cada caso concreto, regula la potencia necesaria. En la parte posterior del flash hay una escala que indica las distancias mínima y máxima en función de la abertura del diafragma. La mayoría de los flashes automáticos ofrecen la posibilidad de elegir entre varias aberturas. Cada una va acompañada de una escala de distancias referidas al diafragma indicado.

Flash TTL

Gracias a la medición TTL del destello, es decir, medición a través del objetivo, conseguir buenos resultados con un flash es más fácil que nunca.

Casi todas las cámaras modernas de 35 milímetros utilizan esta tecnología. Una célula de medición integrada en el cuerpo de la cámara lee la luz que llega a la película, y un procesador determina cuál debe ser la duración del destello para asegurar una exposición correcta. Con una cámara de enfoque manual teníamos que comprobar la distancia hasta el sujeto para abrir o cerrar luego el diafragma según la guía del flash. Con las cámaras más modernas elegimos la abertura y, si es necesario, ella misma opta por una velocidad más larga para equilibrar la exposición. Las nuevas autofoco con << flash inteligente >> automatizan

todo el proceso, ya que son capaces de calcular la distancia entre el flash y el sujeto. En el modo programa, la cámara selecciona la abertura correcta. Si queremos hacer fotos con otras aberturas, tendremos que usar el modo manual o de prioridad de diafragma.


El equipo adecuado

Primero consultaremos el manual de la cámara para comprobar si está admite el sistema TTL. Si es así, se recomienda utilizarlo. Los fabricantes de cámara suelen ofrecer flashes TTL especialmente diseñados y compatibles con todas las características de cada cámara. Si elegimos un flash de otra marca, nos tendremos que asegurar de que se adapta sin problemas a nuestro modelo de cámara. Dejemos que nos asesore nuestro proveedor habitual.

Algunas cámaras tienen una velocidad de sincronización muy elevada, normalmente de 1/250 de segundo, en lugar de las más comunes de 1/60 o 1/125 de segundo. Esto puede ser útil si se trabaja con mucha luz y cuando se utilizan diafragmas abiertos, como f/2.8. La velocidad de sincronización alta puede ayudar a eliminar las imágenes fantasma – doble imagen causada por la sobreimpresión de la luz ambiente cuando la velocidad de sincronización es lenta de los sujetos en movimiento. Unas pocas cámaras tienen velocidades de sincronización todavía más rápidas, pero el alcance real del destello se reduce significativamente.

Fotografía con flash en exteriores

Antes de tratar la fotografía con flash en interiores o por la noche, vamos a comentar su uso en el exterior.

Algunos fotógrafos rehúsan utilizar el flash en exteriores por que una mala experiencia anterior con modelos antiguos y menos sofisticados- les ha llevado a creer que el aspecto de las fotografías es artificial. De echo, la iluminación puede parecer demasiado dura si se utilizan varios flashes antiguos que el usuario no puede controlar, sobre todo cuando la luz artificial resta importancia a la natural. El fondo de la imagen puede quedar oscuro si se fotografía a la sombra. Sin embargo, adecuando el flash de forma manual o en modo totalmente automático, se pueden conseguir resultados mucho más naturales. Pero, ¿por qué usar flash en exteriores si hay luz suficiente?. Existen tres razones principales. La primera es que el flash suaviza sombras excesivamente profundas, como las que forma en la cara el ala de un sombrero, que eliminan detalles importantes. También sirve para rellenar las sombras que se forman sobre los ojos cuando el sol está en posición vertical respecto a las personas. En segundo lugar, el flash es útil para eliminar los contrastes excesivos que se producen en fotografías a contraluz. En una exposición sin flash, la película es incapaz de registrar con detalle las zonas claras al mismo tiempo que las oscuras.


Iluminación de relleno

El principal problema de usar flash en exteriores consiste en que, si la luz artificial supera a la luz ambiente, se producirá una imagen extraña.

Esto ocurrirá si usamos las técnicas de flash que se han descrito en modo manual o automático, ya que éstos fueron desarrollados para fotografiar en interiores y con poca iluminación.

Cuando hay luz solar suficiente, conviene reducir la potencia del flash para obtener una cantidad mínima de luz que sirva de relleno. Con el fin de prevenir una imagen plana, tenemos que procurar mantener algunas sombras suaves y evitar sujetos demasiado iluminados. El método para equilibrar la luz del flash depende del tipo de equipo que utilicemos.


Flash manual

Con los sistemas de control manual, el flash de relleno no supone ningún inconveniente. Tomamos una lectura de la luz ambiente para determinar la exposición a la velocidad máxima de sincronización, por ejemplo f/8 a 1/60 de segundo. Mediante el número guía o la guía del flash, averiguamos a qué distancia del sujeto nos hemos de situar para obtener una exposición correcta con dos puntos más de diafragma, en este caso f/4. Nos desplazamos hasta esa distancia y hacemos la fotografía (tal vez necesitaremos un objetivo de mayor distancia focal ).

Si el flash tiene función de potencias parciales, no será necesario desplazarse. Basta con ajustar una fracción de potencia que sea correcta para la abertura de diafragma (f/4) y disparar. Cubriendo el reflector del flash con papel vegetal también se puede reducir la potencia, aunque resulta difícil calcular la exposición.

Flash TTL

Con algunos modelos antiguos de flashes TTL, podemos engañar al sistema para que emita menos luz cambiando la sensibilidad de la película en la cámara, si ésta lo permite. Si trabajamos con película de 100 ISO, pondremos una sensibilidad de 400 ISO; con película de 200 ISO, pondremos 800 ISO; con 400 ISO, 1600 ISO. El sistema creerá que usamos película más sensible y, por lo tanto, reducirá la potencia del destello.

Reducción de la potencia flash

Algunos fotógrafos encuentran que la luz de relleno del sistema TTL es excesiva, y que es demasiado evidente en la fotografía. Sin embargo, la excesiva iluminación de una fotografía se puede reducir cuando se realizan las copias. Tendremos que explicar qué es lo que deseamos a quien nos haga las copias o las ampliaciones. Si las hacemos nosotros mismos, o si podemos modificar digitalmente las imágenes escaneadas, nos será fácil variar el tono y el brillo. De no ser así, especialmente si trabajamos con película de diapositivas, reduzca-mos la potencia del flash antes de hacer la fotografía.

Evitar la subexposición

En situaciones de un fuerte contraluz o cuando el fondo es muy brillante, se suele producir una subexposición con la mayoría de sistemas TTL de cámara y flash ajustados para obte-ner luz de relleno de manera que el sujeto queda excesivamente oscuro.

Para evitar este mal resultado, hay que aumentar la exposición. Si nuestro sistema permite compensar la exposición del flash, subamos un punto la potencia. Si no tiene esta función, en modo automático, podemos utilizar el compensador de exposición en +1. El motivo de la fotografía quedará más claro y el fondo se reproducirá correctamente.

Otras técnicas

Sólo las cámaras y flashes más caros y sofisticados disponen de un control de compensación especifico para el flash. Si la intensidad del destello nos parece excesiva con el ajuste automático de iluminación de relleno tenemos algunas opciones para su control.

Muy pocos modelos de flash permiten cambiar la sensibilidad ISO. Por otro lado, cubrir el reflector con papel vegetal o cualquier tipo de difusor no suelen funcionar , puesto que el sistema aumenta la potencia del destello para lograr la exposición que considera correcta.


Modificar la luz del flash

Cuando el flash se utiliza sólo como luz de relleno, éste sólo proporciona un pequeño porcentaje de la iluminación total de la esena. En exteriores, el resultado de una fotografía tomada con flash incorporado puede ser correcto, sobre todo si el sujeto se encuentra, como mínimo a tres metros de la cámara. Sin embargo, en primeros planos se obtienen mejores resultados separando el flash de la cámara, en principio, 45º por encima y hacia un lado del modelo. Cualquiera de los accesorios que se utiliza para modificar la luz será muy eficáz en este tipo de fotografías.

El accesorio más valioso para extintores con flash es un filtro cálido, acoplado sobre la pantalla. Si trabajamos al atardecer o a primera hora de la mañana, el destello del flash es muy frío (unos 5.500 ºK ) comparando con la luz anaranjada del sol (unos 2.000 ºK ), de manera que la iluminación complementaria del sujeto parecerá poco natural, debido a que tendrá una temperatura de color diferente a la del resto de la escena. Un filtro ámbar claro sobre el reflector del flash será de gran ayuda en estos casos.

Fotografía con flash convencional

Cuando hay poca luz, especialmente en interiores, el flash se convierte en la fuente de iluminación principal. Las aclaraciones sobre el funcionamiento de los modos manual, auto-mático y TTL de los flashes se pueden aplicar a estos casos, ya que rara vez será necesario reducir la potencia del destello .

Solo tendremos que reducirla si nuestro sistema de cámara y flash suele producir fotografías sobreexpuestas, pero mucho menos que en las tomas de exteriores en días soleados. Para conseguir el mejor resultado posible trabajando con flash convencional, existen una serie de técnicas y accesorios que conviene considerar.

lash revotado

El flash directo desde la cámara no favorece los retratos, porque la luz plana y frontal que ilumina al modelo elimina todas las sombras. También proyecta sombras duras sobre cual-quier superficie que haga de fondo.

Ambos problemas se pueden minimizar haciendo rebotar la luz en el techo o en una pared usando un flash con un cabezal que se pueda girar o inclinar para usar el techo o las pared-es como superficie de la reflexión. También podemos utilizar el flash desconectando de la cámara y dirigir el reflector hacia el techo o hacia la pared.

En cualquier caso, la superficie de reflexión debe ser blanca, o por lo menos de un tono muy suave, para evitar dominantes de color no deseadas.

Flash remoto

Para disparar un flash separado de la cámara necesitaremos un cable que mantenga la conexión entre ambos elementos. Algunas cámaras réflex clásicas tienen una terminal de conexión que acepta cables de sincronización para flashes no TTL. Sólo hay que calcular la distancia entre el flash, la superficie de reflexión y el sujeto. Hay cables de conexión TTL para modelos más recientes de cámaras réflex.

Un extremo se conecta al zócalo de la cámara y el otro (que incluye un accesorio de conexión para la zapata del flash) al flash, o varios, en función del tipo de accesorio. Con este sistema podemos determinar con precisión la dirección de la luz, dejando que sea el mismo sistema quien calcule la exposición necesaria.

Brazos extensores para flash

Situando el flash a unos 50 o 60 centímetros de la cámara e inclinado unos 45º hacia arriba y hacia un lado del sujeto, conseguiremos un efecto muy agradable, tanto en interiores como en exteriores.

Con este sistema también nos aseguramos de que las sombras se proyecten por debajo del sujeto en vez de por detrás, de modo que no se vean en la fotografía. Sin embargo, para usar esta técnica es necesario un cable TTL o de sincronización de más longitud. Sujetare-mos el flash con un brazo de extensión largo. Otra posibilidad, utilizada habitualmente en fotoperiodismo, son las reglas, más cortas pero más asequibles, que también suelen dar buenos resultados.

Control del efecto de ojos rojos

El efecto de ojos rojos se produce cuando la luz del flash ilumina directamente la retina, concretamente los vasos sanguíneos. Para minimizar este efecto tenemos varias opciones: apartar el flash del eje del objetivo más corto; aumentar la intensidad de la iluminación en-

cendiendo más lámparas; por último, podemos decirle al modelo que no mire directamente al objetivo o bien utilizar la función de reducción de ojos rojos de la cámara, que consiste en una breve e intensa que provoca la contracción de la pupila justo antes de la exposición.

Modificadores de la luz

Un difusor o un reflector acoplado al flash suaviza la iluminación, de modo que se crean efectos más sutiles en interiores y se reducen las sombras en exteriores. Estos accesorios modifican la luz mitigándola o difundiéndola, y son más eficaces con el flash acoplando a la cámara. Todavía son más efectivos si el motivo de la foto está cerca de la cámara - a dos

metros de distancia como máximo -, ya que la superficie del haz de la luz es mayor en relación a su tamaño. Sin embargo, reducen la transmisión de la luz, por lo que son menos eficientes a una distancia mayor, a no ser que tengamos un flash muy potente.

Utilización de varios flashes

Los profesionales a menudo utilizan varios flashes de estudio. Por ejemplo, tienen una luz principal para el modelo, otra para añadirle brillo al cabello, una tercera para iluminar el fondo, y otra por si se precisa una luz de relleno. En esta guía nos centraremos en el uso de varios flashes de tipo convencional. Algunos sistemas modernos de 35 milímetros ofrecen cables de conexión TTL diseñados para la utilización simultánea de varios flashes. También podemos adquirir células esclavas para disparar con el flash principal una o más unidades a distancia, sin necesidad de cables de conexión. Una opinión muy practica consiste con la posibilidad que tienen algunas cámara de controlar a distancia y sin cables el destello de varias unidades de flash en modo de medición TTL.

Si no es así, necesitaremos un exposímetro para flash para determinar la exposición. Aunque no podamos utilizar un flash TTL de control remoto con nuestra cámara, si podemos conectar dos o más unidades con cables TTL porque mantienen la automatización de todo el sistema.

Conclusión

Como es lógico, las necesidades y los recursos técnicos dependen de las preferencias personales, del tema elegido y del equipo del que disponemos.

Conviene consultar las especificaciones técnicas de varias cámaras y pedir el consejo de un profesional antes de comprar el equipo y los accesorios adecuados a nuestras intenciones fotográficas.

Una vez que dominemos el uso del flash, después de probarlo y experimentar en diversas condiciones, nos preguntaremos cómo podíamos prescindir de él.




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