domingo, 21 de febrero de 2010

Apunte 4 (Síntesis) "Conocimientos básicos de la luz"

LUZ:

Es la energía radiante que un observador percibe a través de las sensaciones visuales. O bien es la radiación electromagnética visible y agente natural que excita el sentido de la vista.

Viaja por el espacio y el aire a 299,000 km/s, equiparable a darle 7 veces la vuelta al mundo en un segundo. Ésta se clasifica por su intensidad, su color y su calidad. La luz que mejor conocemos procede del Sol, de las lámparas eléctricas o de los materiales que se calientan o se queman, como un fuego o una llama. La luz atraviesa las sustancias transparentes como el vidrio y el cristal y rebota en los objetos opacos, que relejan la luz. Podemos ver estos objetos cuando parte de esta luz reflejada penetra en nuestros ojos; sin luz no podríamos ver nada. Las superficies lisas y brillantes reflejan casi toda la luz que reciben, mientras que las más oscuras y rugosas reflejan menos luz y absorben más. Las partículas diminutas, como las que forman el polvo o el humo, dispersan la luz en todas direcciones.

La luz natural no puede ser controlada por nosotros sino que tenemos que adecuar nuestro mecanismo fotográfico a la naturaleza, la luz artificial es susceptible de ser manipulada a nuestra conveniencia.

La luz natural o de día, no es una fuente de iluminación constante, sino que cambia de hora en hora, con el paso de las estaciones y según la latitud y las condiciones climáticas, lo que provoca una profunda alteración de las formas y los tonos de las escenas.

La iluminación frontal revela los detalles, pero reduce la sensación de profundidad y el relieve de las formas.

La iluminación oblicua y la lateral revelan la textura y las formas.
El contraluz da énfasis a las formas o produce siluetas.
La calidad de la luz está en función de su fuerza y de su dirección. La luz fuerte y directa suele ser muy dura: produce sombras negras y muy recortadas, así como luces altas brillantes y compactas, que modelan las formas con gran vigor.
La luz adquiere su mayor dureza en los días de verano despejados, al mediodía, en puntos muy altos o cerca del ecuador.
La luz reflejada o difusa es más suave. Produce sombras débiles y de contornos poco delimitados así como luces altas amplias y suaves... o ni tan siquiera proporciona luces altas o sombras.
La niebla, el vapor de agua, o la polución que contiene la atmósfera difunden la luz. Sin embargo, la luz solar difusa puede ser direccional. La luz diurna reflejada suele perder más luz que la reflejada por las nubes, el cielo o las superficies de colores claros.
Se llama "plana" a la iluminación uniforme y no direccional. Esta iluminación revela los detalles pero aplana las formas.

La luz artificial es toda aquella energía radiante que no es producida por una fuente natural, por lo general el Sol, como es el caso de una lámpara fotográfica o un flash. Las emulsiones fotográficas no son igualmente sensibles a la luz natural que a la artificial.

Los principales factores que determinan la iluminación son:

El origen determina muchas veces el resto de los factores. Se entiende por luz natural la proporcionada por el sol aunque está oculto por las nubes o tras el horizonte. La luna y las estrellas e incluso el fuego, son también iluminación natural, aunque por su poca intensidad raramente se utilizan. La luz artificial puede ser a su vez continua (focos) o discontinua (flash).

El número de las fuentes influye sobre el contraste y el modelado de la imagen. En general se recomienda utilizar el menor número posible de fuentes y en aras a una mayor naturalidad en la foto, emplear siempre una como luz principal. Con luz natural puede usarse, como luz secundaria o de relleno, una pantalla reflectante o un destello de flash. Muchas veces las duras sombras de un retrato a mediodía, pueden mitigarse en parte, haciendo que el modelo utilice un simple libro abierto como reflector bajo su cara.

La dirección de la luz y la altura desde la que incide tiene una importancia decisiva en el aspecto general de la fotografía. Variando la posición de la fuente, pueden resaltarse los detalles principales y ocultarse los que no interesen. De la dirección de la luz también depende la sensación de volumen, la textura y la intensidad de los colores. Psicológicamente también pueden sugerirse tranquilidad o ambientes de atardecer si utilizamos la luz horizontalmente. Aunque las posiciones de la luz respecto al motivo y la cámara, pueden ser infinitas, todas ellas pueden incluirse en mayor o menor parte en unos de los tres tipos siguientes:


LUZ FRONTAL


La luz frontal produce aplanamiento de los objetos, aumenta la cantidad de detalles pero anula la textura. Los colores se reproducen con gran brillantez. En personas y con la luz cerca del eje del objetivo, el riesgo de que aparezca el efecto "ojos rojos" aumenta considerablemente.

LUZ LATERAL

La iluminación lateral destaca el volumen y la profundidad de los objetos tridimensionales y resalta la textura; aunque da menor información sobre los detalles que la luz frontal y además aumenta el contraste de la imagen.

LUZ CENITAL

La iluminación Vertical (cenital o inferior) aísla los objetos de su fondo y el elevado contraste que da a la imagen les confiere un aire dramático. Especialmente en retratos, puede llegar a hacer el rostro tenebroso e irreconocible.

CONTRALUZ
El contraluz simplifica los motivos convirtiéndolos en simples siluetas, lo cual puede resultar conveniente para simplificar un tema conocido y lograr su abstracción, a ello hay que añadir además la supresión que se consigue de los colores y la posibilidad de usarse como luz secundaria para marcar líneas brillantes que destaquen el motivo respecto a su fondo.

La difusión o calidad de la luz, determina la nitidez del borde de las sombras y por tanto la dureza o suavidad de la imagen.

LUZ DURA


La luz dura procede de fuentes pequeñas y alejadas, como el sol y los focos o flashes directos. La distancia y el tamaño determinan el grado de dureza. La luz dura es idónea para destacar la textura, la forma y el color; y proporciona el mayor grado de contraste.


LUZ SUAVE

La luz suave es tan difusa que no proyecta apenas sombras. La fuente luminosa ha de ser muy extensa como un cielo cubierto, o rebotarse sobre una superficie muy grande y próxima, como el techo, pantallas reflectoras, etc. Esta iluminación es la menos espectacular de todas pero la más agradable y fácil de controlar, además de proporcionar un contraste ideal para reproducción impresa.

LUZ SEMIDIFUSA

La iluminación semidifusa procede de fuentes más grandes y/o próximas al objeto y, aunque produce sombras definidas, ya no tienen los borde nítidos. La luz semidifusa destaca el volumen y la textura, pero sin sombras negras y vacías y sin el elevado contraste de la luz dura. El color resulta más apagado.

La duración influyen casi exclusivamente sobre la combinación diafragma-obturador que ya hemos visto en los apuntes anteriores.

El color viene determinado por la longitud de onda de la luz y por el color intrínseco del objeto, con la única excepción de las sustancias que emiten luz propia: fosforescentes, fluorescentes, etc.

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